G.R. No. L-651. April 30, 1947

EL PUEBLO DE FILIPINAS, QUERELLANTE Y APELADO, CONTRA REYNALDO RAMOS Y LINAO, ACUSADO Y APELANTE.

Decisions / Signed Resolutions April 30, 1947 PABLO, J.:
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PABLO, J.:


Informado el acusado de la querella por la cual se le acusa de porte ilegal
de la carabina No. 6718851 de calibre .30, con seis balas, se declaro culpable.
El Juzgado le impuso una pena de 6 meses de prision con las costas. El acusado
apelo. Como fundamento alega que su declaracion de culpabilidad constituye una
circunstancia atenuante, y, por tanto, el Juzgado debio haberle condenado
solamente a una multa que no exceda de P1,000. El articulo 2692 del Codigo
Administrativo Revisado tal como ha sido enmendado por la Ley No. 56 del
Commonwealth dispone que la pena que debe imponerse, en caso de conviccion, al
infractor del articulo 878, tal como fue enmendado, es la de “prision que no
exceda de un año, o prision que no exceda de tal periodo y una multa que no
exceda de P1,000, a discrecion del tribunal.” La ley es clara: se puede condenar
(1) con prision solamente o (2) con prision y multa. No dice que se puede
condenar con multa solamente.

Las disposiciones del Codigo Penal Revisado en cuanto a la graduacion de la
pena de conformidad con las circunstancias agravantes o atenuantes no son
aplicables a las leyes de la Comision de Filipinas. (Articulo 10, Codigo Penal
Revisado; Estados Unidos contra Del Rosario, 2 Jur. Fil., 130.)

“* * * cuando un delito es penable bajo una ley que no sea por las
disposiciones del Codigo Penal, las disposiciones de dicho Codigo no son
aplicables, * * * (Estados Unidos contra Lao Lock Hing, 14 Jur. Fil., 87;
Estados Unidos contra Calaguas, 14 Jur. Fil., 760.)” (Estados Unidos
contra Serapio, 23 Jur. Fil., 601.)

Parte del articulo 10 del Codigo Penal Revisado dice:

“* * * Este Codigo sera supletorio de dichas leyes, salvo el caso en que las
mismas dispongan expresamente lo contrario.”

La disidencia sostiene que esta disposicion autoriza al Juzgado para emplear
las disposiciones generales del Codigo Penal como medida supletoria en la
imposicion de la pena dispuesta por el Codigo Administrativo. “Suplir es
integrar lo que falta en una cosa.” (Dic. de la Academia, Ed. 1914.) Cuando la
ley expresamente concede discrecion al tribunal en la aplicacion de la pena
dispuesta por la ley no falta nada. La discrecion concedida en el Codigo
Administrativo es la que esta en lugar de las “Reglas para la aplicacion de las
penas” en el Codigo Penal Revisado. Discrecion es

“el acto o la libertad de resolver de conformidad con los principios de
justicia y las ideas que uno tenga de lo que es recto y justo bajo las
circunstancias, sin obstinacion ni favor.” (Standard Dictionary, ed.
1911.)

Webster define la discrecion como “libertad de obrar segun el criterio de uno
mismo; el ejercicio no restringido de la eleccion o voluntad.”

Black en su importante Diccionario de Derecho dice: “La discrecion, cuando se
trata de funcionarios publicos, significa la facultad o derecho que la ley les
confiere de obrar oficialmente en ciertas circunstancias, segun el dictado de su
propio criterio y conciencia, no limitado por el criterio o conciencia de otros
* * *.”

Bouvier define la discrecion como sigue: “Aquella parte de la funcion
judicial que resuelve cuestiones que se suscitan en la vista de una causa, segun
las circunstancias especiales de cada caso y en las que el criterio del Tribunal
no esta limitado por reglas fijas de ley. La facultad ejercitada por los
Tribunales para determinar cuestiones a las que no es aplicable ninguna ley
estricta, pero que dadas su indole y las circunstancias del caso se rigen por el
criterio personal del Tribunal.”

Discrecion es, “al tratarse de funcionarios publicos, la facultad o derecho
que la ley les confiere para obrar oficialmente bajo ciertas circunstancias,
segun los dictados de su propio criterio o conciencia sin imposicion del
criterio o conciencia de otros. (Farrelly vs. Cole, 60 Kan., 356; 44 L.
R. A., 464; State vs. Hultz, 106 Mo., 41; Oneida Common Pleas vs.
People, 18 Wend., 79; Rio Grande County vs. Lewis, 28 Colo., 378.)” (Lamb
contra Phipps, 22 Jur. Fil., 471.)

No hay, pues, nada que suplir. Por tanto, las reglas del Codigo Penal
Revisado sobre la aplicacion de las penas cuando concurren circunstancias
modificativas de responsabilidad, no deben aplicarse en los delitos penados por
el Codigo Administrativo y otras leyes del Commonwealth y de la Republica, “por
obedecer a diferentes sistemas de legislacion.”

El Juzgado a quo, al imponer seis meses de prision no abuso de su
discrecion concedida por la ley: obro dentro de los limites fijados. Reducir o
aumentar la pena seria indebida intromision en el ejercicio de su sana
discrecion. Este Tribunal se convertiria en tribunal sentenciador en vez de
tribunal de casacion.

Se confirma la sentencia apelada con las costas contra el
apelante.

Paras, Bengzon, Padilla, y Tuason, MM., estan
conformes.


DISSENTING

PERFECTO, J.:

The accused appealed because the lower court failed to grant him the benefit
of his voluntary plea of guilty as a mitigating circumstance. Appellant’s
contention is well taken.

In refusing to grant appellant the benefits of said mitigating circumstance,
the majority invokes Article 10 of the Revised Penal Code which reads as
follows:

“Offenses not subject to the provisions of the Code.—Offenses which
are or in the future may be punishable under special laws are not subject to the
provisions of this Code. This Code shall be supplementary to such laws, unless
the latter should especially provide the contrary.”

The above provision shows conclusively the error of the majority. Article 10
of the Revised Penal Code cannot be understood otherwise than that offenses
“punishable under special laws,” naturally, “are not subject to the provisions
of this Code” but, at the same time, it is provided that “this Code shall be
supplementary to such laws, unless the latter should especially provide the
contrary,” which means that the general provisions of the Code, which
contemplate offenses in general and how they are to be punished, should be taken
into consideration in the application and enforcement of the special laws.
(United States vs. Ponte, 20 Phil., 379; United States vs. Bruhez,
28 Phil., 305.) It is not contended that the Revised Administrative Code, under
which appellant has been prosecuted for illegal possession of a carbine and six
bullets, forbids supplementation by the general provisions of the Revised Penal
Code.

We are of opinion that appellant is entitled to a reduced penalty in
view of his voluntary plea of guilty, which is one of the mitigating
circumstances mentioned in the general provisions of the Revised Penal Code.
Considering, further, the fact that upon the arrival of the American forces of
liberation, great amounts of firearms were indiscriminately distributed by them,
creating the general impression that everybody could freely take possession of
said arms, and that, later, the innocent civilians were compelled to retain said
firearms to defend themselves from lawless elements who were using theirs for
evil purposes, we are of opinion that the penalty imposed upon appellant should
be reduced to only one month imprisonment.